lunes, 28 de septiembre de 2009

Palabras huecas y translúcidas

Las relaciones tienden a evolucionar de forma natural, cuando se estancan la involución está asegurada.
Todo lo que viví durante meses fué humo, me dejé llevar por los deseos egoístas de la otra persona, por pensar que no podía ser posible, que lo que sentía era por algo superior a lo que mi lógica me dictaba. Tenía una lucha interna contínua y deseaba que mi lógica se equivocara. Pensé que los sentimientos que parecían destilar sus palabras serías verdaderos y que con el tiempo se harían más fuertes y poderosos y se sublevaran de la cárcel en que la razón parecía someterlos.
Pero siempre me encontré excusas cuando veía que nada cambiaba, que nada evolucionaba y exponía mis deseos de conocer la verdad, la importancia de esos sentimientos hacia mí. Siempre me encontré con el egoísmo de no dejarme las cosas claras para mantenerme ahí a la expectativa... cuando él sabía desde el principio que no había futuro (por tanto yo no era tan importante para él como decía), fué incapaz de exponérmelo claramente, dando rodeos, y sin despejarme las dudas porque él parecía tenerlas, y no era cierto que las tuviera, por lo que me dejó más adelante, cuando yo no podía más con ese estancamiento en la oscuridad, la responsabilidad de cortar con la "relación".
Me dejé llevar por sus ilusiones egoístas y las creí verdaderas. Sus hermosas palabras huecas, translúcidas, las llené de amor y de futuros factibles juntos, alegrándose él de que yo lo hiciera con esa ilusión absurda. Todo mentira... y después de pequeños sentimientos elevados por tacones desde hace tiempo descubiertos, pero a los que yo era ciega de forma consciente, ¿en qué grado se puede valorar una relación basada en el egoísmo y engaño? No hay nada importante de base que nos una, no hay nada, porque lo que nos unió fue una mentira que yo no quise continuar por el daño que me hacía. Nadie que te quiere de verdad, como sea, te mantiene así y menos tanto tiempo. Así que, si no hay amor... se diluirán en el tiempo los recuerdos como sombras de un sueño.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Él circo (el espectáculo de lo inconsistente, "el embaucador")


De lejos, dejaba escapar de su boca hermosos globos de colores, al acercarme para observarlo con detenimiento, descubrí la inconsistencia de una figura de cartón piedra.

En los carteles se anunciaba como el gran demostrador del movimiento.

Ese espectáculo colorido tenía la finalidad de embaucar al espectador porque todo tenía trampa y cartón, ¿qué se podía esperar de un payaso de circo?Lo peor es que no era ni siquiera una persona.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Esqueletos en el armario

Aguarda a que el tiempo llene de jaramagos tu casa y comparte con tus gatos tus secretos, tus esqueletos del armario, yo una entre ellos.

domingo, 2 de agosto de 2009

El hombre rata


El hombre rata se caracteriza por cambiar de apariencia según convenga, tiene la habilidad de cambiar su aspecto mostrándose a veces, tal cual es por dentro, una rata, o de disfrazarse con la piel de una persona común y corriente. Si no le importa mucho perder a la persona que tiene cerca. mostrará su verdadera identidad y su condición de ser humano, pasará a un segundo plano, estará en la otra persona decidir si lo aguanta así o no, sin embargo cuando no se quiere desprender de otras, se ocultará bajo la forma de una persona, e intentará hacer lo posible para no delatarse como rata que es. Como es consciente de su condición, no se sentirá realmente a gusto con quienes conocen su verdad, por un lado se siente libre, pero por otro recuerda lo que es, en breves atisbos de conciencia. Es un ser egoísta, cobarde y falso, que hará lo necesario para su supervivencia independientemente del dolor que cause a los demás y la traición en que puedan consistir sus actos.

Bajo la sombra de un ciprés


Te encanto a la sombra, bajo la espesura de los árboles, de noche, entre la niebla sin que puedas identificarme claramente, entre sueño o realidad, persona o animal..físico o etéreo...en el abismo oscuro de las letras, me ocultas, y esperando a que se haga de día y pueda saludar al mundo dándote un beso, me das un enorme reloj sin horas, pero yo lo miro y las veo, veo el minutero, el segundero...y van marcando el tiempo, un tiempo entre las sombras, que se alarga como la sombra de un ciprés, y espero... morito de piel clara, mi surya